Ojalá cúspides sin cables III

 

     En la fábrica, tres miradas se abren hacia la naturaleza que enfrenta. Visillos y cristales marcan la relación entre árboles y habitaciones. La mirada de la izquierda los absorbe pero los refrena; la de la derecha los asume y los integra. En el medio, la mirada se opaca, se cierra a la posibilidad de permear la naturaleza hacia la fábrica. Y encima, como un subrayado inverso, el cable otorga  legitimidad a todas las opciones. ¿Ojalá cúspides sin cables?

 

 

 

 

 

     Ausencias: cúspides. Fábricas. Aleros. Madera. Montañas. Tejas. Muros. Cumbreras. Balcones. Vegetación Cordilleras. Cornisas. Laderas. Visillos. Caballetes.Ventanas. Paredes. Naturaleza. 

    Excesos: cables. Alambradas. Pernos. Plástico. Herrajes. Cintas. Postes. Crucetas. Aisladores. Fusibles. Tubos. Mangueras. Argollas. Perfiles. Marañas. Ángulos. Vergas.  Cobre. Aluminio. Nudos. Rejas. Cinchos.

    Intuiciones: El cielo azul evoca las ausencias; aminora los excesos. Las nubes blancas activan la médula del equilibrio, de la tolerancia.

    Dudas: ¿Ojalá cúspides sin cables?

 

 

 

 

 

    En la abrupta cuesta se erigen las fábricas que nos guarecen de la yesosa tormenta del vacío que amenaza extinguirnos. Tras la apariencia de silencio y de soledad, a través de puertas y ventanas se oyen risas en los zaguanes, trajín de festines en las cocinas, palabras de amor en las alcobas: la música del mundo rebosa las paredes y los aleros. 

    Y esa maraña de alambres une las viviendas, las disuelve, las amalgama y las transfigura en azul de cielo. ¿Ojalá cúspides sin cables?

 

 

 

 

 

     Paraísos cerrados para muchos, jardines abiertos para pocos. Mas la  buganvilla contradice los muros y vierte la voluptuosidad al camino y corteja a la casa, seduce al tejado y los aleros, tienta sus ventanas. Los invita a las huertas, al  erotismo que germina en los surcos y florece en el blanco tálamo del cielo. Pero rijosos cobres eclosionan en cubiles sibilinos, se acodan en las esquinas y eyectan sus lascivas lianas por doquier, inseminando las nubes con obscenas luminosidades. ¡Ojalá cúspides sin cables!

 

 

 

 

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Comentarios: 4
  • #1

    Ana Belén Vera Marrero (miércoles, 03 abril 2019 18:44)

    Gracias, Damián,no te imaginas lo que agradezco poder leer tus cúspides sin cables en medio del hervidero de calderos que tengo siempre al fuego. Fotos preciosas que siempre me recuerdan a mi tierra y me transportan a mi niñez.Agradecida.

  • #2

    Damián H Estévez (jueves, 04 abril 2019 16:45)

    Ana, tomo como una sugerencia lo de múltiples calderos al fuego...

  • #3

    Cecilia Domínguez Luis (jueves, 04 abril 2019 21:12)

    Hermosos textos, para no menos hermosas imágenes. Gracias. Un abrazo

  • #4

    Damián H. Estévez (viernes, 05 abril 2019 17:01)

    Gracias por tu comentario,
    Cecilia.